El miedo tras la publicación

Vale. Ya he publicado mi primera novela. ¿Y ahora qué? Ahora viene el primer gran problema. No es la distribución. No es publicitarla. No es venderla. No. El gran problema es que hay gente que ya ha la comprado (familiares, amigos, conocidos… y algún que otro desconocido también), y se la va a leer.

¿Cómo puede ser un problema que se la vayan a leer? ¿No era ese, precisamente, el objetivo?

Pues sí. Pero a diferencia de una novela que ha pasado por una editorial, mi libro no ha tenido editores ni correctores que hayan validado que todo esté bien. Hasta Pérez Reverte comenta en alguno de sus libros (no me lo he leído, me lo ha dicho un compañero, profe de lengua) que en él vas a encontrar erratas, a pesar de haber pasado por correctores profesionales. Mi novela se la ha leído mi mujer y ha encontrado algunos fallos; me la he leído yo tres veces, y todas ellas he sacado fallos (aunque en la última eran detalles de estilo, más que otra cosa); pero seguro que alguno ha quedado.

Aun así, si obviamos el hecho de que, a pesar de todo, se me habrán escapado erratas, ese no es tampoco mi mayor miedo. Al no haber pasado por un “filtro de calidad” editorial, no sé si mi estilo de escritura, mi expresión, es “legible”, “entendible” o, incluso, “digna”. Sí. Ese es el problema. ¿Soy “digno” de que me lean? ¿Soy “digno” de que mis conocidos se hayan gastado su dinero, y su tiempo, en algo que tal vez no pueda llamarse “libro”? ¿Y si no es más que una prosa tosca sin valor literario? ¿Y si la historia no tiene ni pies ni cabeza?

Por eso, precisamente, la pregunta que hago a quienes se lo han empezado a leer es: “¿te parece un libro de verdad?”. Ese es mi gran miedo. No pretendo que este libro se convierta en un clásico de la literatura universal; y sé que hay mucho que mejorar de cara al segundo. Pero creo que eso es algo normal (estoy seguro de que Miguel Ángel, antes de hacer El David, hizo alguna que otra chapuza). Bueno, no lo creo, lo tengo claro, ya que solo con la experiencia que fui cogiendo a lo largo de la escritura de este, al terminar, tuve que reescribir alguno de los primeros capítulos, porque me parecía que el estilo era muy distinto.

Por ahora, quienes han empezado, me dicen que sí, que lo están leyendo a gusto; así que poco a poco voy perdiendo ese primer miedo. Sé que, como ocurre con todos los libros, habrá a quien le guste, y a quien no; pero más allá de la cuestión de si la temática o la trama le resulta a uno interesante, me gustaría quedarme con la sensación de haber sido capaz de desarrollar una historia coherente, bien narrada, y que guste a quienes la lean (no a todos, porque es imposible, pero al menos a quienes esta temática les agrada).

Si has llegado hasta aquí, y has leído el libro, me gustaría que me dejases un comentario indicándome tu opinión (y si te ha gustado y me pones una buena reseña en Amazon, mejor que mejor, ya puestos). Y si no lo has leído, te invito a que eches un vistazo, aquí mismo, a los (casi) tres primeros capítulos y veas si te gusta.

¡Gracias!