“Iluminación” sigue su curso

Pues eso, que la segunda parte de “La Voz de la Nada” sigue su curso. No estoy escribiendo mucho en el blog porque, aunque me gustaría contar algunas cosas sobre cómo van las ventas de la primera (¡50!), la pequeña campaña publicitaria, el proceso de autoedición, etc., los pocos ratos que tengo entre el curro, la familia, mantener mi vida social…, los dedico a avanzar en la novela, aprovechando que tengo ideas frescas y que la historia se está desarrollando de forma sorprendente (incluso para mí, ya que estoy yendo por derroteros que no tenía planificados).

Y junto con la novela voy, poco a poco, completando con cada capítulo una lista de reproducción con una canción por capítulo, tal y como hice con la primera.

La novela no la podéis ir leyendo, pero si queréis, la música sí la podéis ir escuchando 😉

Aquí os dejo el enlace a Spotify.

Os recuerdo que podéis leer aquí los tres primeros capítulos, y que podéis encontrar aquí información sobre cómo comprarla, por ahora, en Amazon, tanto en ebook como en papel.

Y comenzamos con el segundo…

Pues eso, acabo de empezar con el segundo libro. Tenía en la cabeza la escena de inicio, a grandes rasgos, y me gusta mucho cómo me ha quedado 😀

Como el primero, lleva banda sonora incluida. Selección propia, por supuesto 😉

Si queréis ir viendo cómo avanza, cada canción de la playlist es un capítulo… así que ya hay, al menos, uno.

Y si quieres leerte el segundo, tendrás que empezar con el primero. Aquí tienes los tres primeros capítulos, y aquí lo puedes comprar directamente en Amazon 😉

La música en La Voz de la Nada

Si se te ha ocurrido escanear el código QR que hay en la primera página impresa del libro, habrás visto que este lleva a una lista de Spotify.

Al final del prólogo, comento que el libro tiene banda sonora, y bajo el nombre de cada capítulo hay una pequeña frase en inglés, que no es más que el título de una canción. Esos cortes musicales han tenido para mí un especial significado en el momento de escribir cada uno de los capítulos (aunque no eran lo único que escuchaba mientras los escribía, evidentemente). Por ejemplo, si escuchas el primer corte, The Morning Never Came, del grupo Swallow de Sun, verás que es un corte oscuro, tétrico, y con un título que es acorde con el aciago futuro de uno de los personajes presentes en la escena; o bajo el tercer capítulo encontrarás Impact Proxy, de Mechina, cuyo título deja entrever que lo que va a acontecer es el preludio de un choque que tendrá lugar más adelante.

En algunos capítulos he tenido problemas para decidirme, ya que han sido muchas las canciones que acompañaban mientras los escribía, mientras que en otros tenía decidida la “banda sonora” antes de ponerme a escribir, ya que las escenas me vinieron a la mente cuando escuchaba ciertas canciones. Así, por ejemplo, desde un año antes de escribirla, tenía claro que la escena final iba a tener como tema musical Refuse / Resist, de Sepultura, o que una escena algo subida de tono tenía que estar inspirada por la aterciopelada voz de Liv Kristine en el corte Nymphetamine Fix de Cradle of Filth (siempre tengo que mirar cómo escribir correctamente el nombre de la canción). Sobre esa escena, por cierto, comentar que en una redacción inicial era mucho, mucho más explícita, pero al final pensé que la temática del libro no era esa, y que era mejor recrearme en otros aspectos, en lugar de en ese. Ah, y por supuesto, The Eagle Flies Alone, de Arch Enemy, en el cuarto capítulo, donde queda bien claro que los personajes femeninos son los que llevan la voz cantante en la historia (y, además, que son las que van a repartir de lo lindo).

Jurdan, el personaje que hace de hilo conductor, también se refiere en muchos casos a sus gustos musicales (que, casualmente, cuadran con los míos, pero lo que yo escucho ahora serán clásicos de ese estilo en su época); y, en algunas ocasiones, lo que escucha se corresponde con el título de la canción a la que se hace referencia en el capítulo en cuestión.

De todos modos, si tuviese que decantarme por un grupo que me haya servido como hilo conductor a la hora de escribir toda la novela, algo que ha estado presente desde el inicio, ese grupo ha sido Mechina. De hecho, la historia se me ocurrió mientras escuchaba lo que se ha convertido para mí en un grato descubrimiento: su último disco a fecha de hoy, As Embers Turn to Dust. Si no has escuchado ese tipo de música nunca, te invito a que le des una oportunidad (en concreto, a obras de arte como Impact Proxy o The Synesthesia Signal). Sesiones de escritura de cuatro o cinco horas iban acompañadas en bucle de alguno de los álbumes que forman parte de su discografía.

Ya ves que la música juega una parte muy importante en La Voz de la Nada y, de hecho, historias posteriores que quiero narrar tienen ya asignadas su banda sonora en mi cabeza. Te invito a que la leas mientras escuchas las canciones que te propongo o, como te indico en el propio prólogo, puedes usar otras, si estas no son de tu agrado.

Recuerda que puedes leer los tres primeros capítulos aquí, y que si quieres información sobre cómo adquirirla, puedes encontrarla en este otro enlace. Y la banda sonora completa a la que hago referencia la tienes en esta playlist de Spotify.

Moviendo tu libro – parte I

Bueno, pues ya has publicado, y tus familiares, conocidos y amigos han decidido que quieren leer lo que has escrito. ¿Y después qué? Como has decidido no meterte en el mundo editorial, y publicar por tu cuenta, nadie más conoce lo que has hecho, así que las ventas de tu libro pasan de unas pocas al día, a cero. Así de sencillo.

No te voy a negar que, por mucho que había leído lo de “no eres nadie, nadie te conoce, y nadie va a comprar tu libro porque sí” (excepto tus allegados, claro), siempre tienes en el fondo ese gusanillo que te dice que fijo que tienes suerte. Pero no, yo no he sido una excepción, como era de esperar, y para muestra, aquí puedes ver las ventas de mi primera novela en estas dos primeras semanas tras su publicación:

tras unos días con ventas, al de un par de semanas se convierte en testimonial.

Para que te hagas una idea, la linea central representa 5 unidades vendidas, las líneas grises son de ejemplares en papel, y las naranjas en ebook. El día con más ventas se pidieron 7 unidades en papel, y creo que puedo decir, con nombre y apellidos, de quién eran 😀

La realidad es que si no haces nada para moverlo, te vas a quedar en tus allegados, y poco más. Pero por suerte hay un par de cosillas que puedes llevar a cabo para acercar lo que has escrito a más gente.

En los próximos días iré desarrollando un poco más estos puntos, pero para que te hagas una idea, puedes aportar visibilidad a lo que has escrito con algunas acciones bastante sencillas (pero que requieren un poco de aprendizaje e investigación y, alguna de ellas, una pequeña inversión económica):

  1. Mueve tu libro por las redes sociales. Estate atento a hashtags relativos a literatura o a la temática de tu libro en twitter, facebook, instagram, linkedin… las redes que uses. No hagas spam (es decir, no respondas a mensajes de otras personas
    hablando de tu libro cuando no viene a cuento ), pero publica actualizaciones, recordatorios… y si alguien te pregunta, entonces sí, responde.
  2. Mueve tu libro por foros (de literatura o generalistas, pero como he dicho antes, no hagas spam si no te lo solicitan… pero si te lo piden, ¡aprovecha!), envía extractos a publicaciones literarias… lo más probable es que nadie te haga caso, pero si suena la flauta, igual llegas a alguien más…
  3. Crea una landing page. Como esta en la que estás ahora mismo. Una página sencilla en la que des opción de leer un extracto, indiques cómo adquirirlo… y si de paso vas creando entradas que le puedan resultar de interés a algunas personas, y eso te consigue visibilidad en buscadores, mejor que mejor. Desarrollaré este punto más adelante.
  4. Monta una pequeña campaña de publicidad en Google Ads, Facebook, Amazon (si vendes a través de esa plataforma). Cuanto más dinero metas, más visitas a tu landing page conseguirás (sin landing page, excepto en Amazon, no podrás montar la campaña). Eso sí, visita no implica compra. Hablaré también sobre cómo crear una campaña en unas semanas. Los pocos eurillos que vas a recibir con esas compras de la gente que te conoce, los puedes dedicar a comprar un par de pizzas, o a una campaña sencilla. Tú eliges.
  5. ¿Bookcrossing? No lo tengo muy claro, pero es bastante probable que busque por dónde se mueven libros mediante este sistema en Bilbao, Barcelona o Madrid, y aproveche para dejar un par de ejemplares, o decirle a algún amigo que viva en esas ciudades que me los deje por allí. Por si no has oído hablar de ello, consiste en dejar un libro en un lugar conocido por quienes lo practican, y avisar en un foro (por ejemplo, este). Quien lo recoja y lo lea, después indica en el foro su opinión, y lo vuelve a “liberar”.
  6. Si publicas en Amazon, puedes considerar otro tipo de promociones propias, o su programa KDP Select, pero aún tengo que investigar bastante más sobre el tema, porque no sé si me compensan o no. Con lo que vaya aprendiendo, ya os iré contando.
  7. Pide valoraciones a quienes lo hayan leído. Si vendes en plataformas digitales, y tu libro ha gustado a quienes se lo han leído, diles que te pongan una reseña. Eso sí, que sea realista. Si creen que es de 3 o 4 sobre cinco, que no te pongan 5 estrellas, porque si alguien decide comprarlo debido a esas críticas y ve que no cumple sus expectativas, volverá para valorarte de forma negativa.

Ninguna de estas ideas se me ha ocurrido a mí, y no es nada que otros no hagan ya. Yo las he ido recopilando desde diferentes fuentes, y aquí las dejo, por si alguien las lee y le resultan útiles.

¿Esto va a convertirte en el próximo Dan Brown, o en la próxima J.K. Rowling? Pues no. Pero como escritor amateur me vale con llegar a unas pocas personas a las que les guste lo que he escrito. Y si consigo eso, me animaré a seguir con el siguiente (que ya he comenzado, por cierto).

Y recuerda: exposición implica críticas, aunque duelan. Tus allegados no te van a hacer sentir mal, pero la gente que no te conoce, no va a tener ningún problema en hacerlo. Si me dicen que lo que he escrito no sirve para nada, o si alguien se ríe de mí en un foro en el que he puesto algo sobre el libro, pues me tengo que aguantar. No digo que lo lleve bien, pero es lo que hay.

Puedes leer los tres primeros capítulos de la novela aquí y, si te gusta, puedes comprarla en formato ebook o papel.

El miedo tras la publicación

Vale. Ya he publicado mi primera novela. ¿Y ahora qué? Ahora viene el primer gran problema. No es la distribución. No es publicitarla. No es venderla. No. El gran problema es que hay gente que ya ha la comprado (familiares, amigos, conocidos… y algún que otro desconocido también), y se la va a leer.

¿Cómo puede ser un problema que se la vayan a leer? ¿No era ese, precisamente, el objetivo?

Pues sí. Pero a diferencia de una novela que ha pasado por una editorial, mi libro no ha tenido editores ni correctores que hayan validado que todo esté bien. Hasta Pérez Reverte comenta en alguno de sus libros (no me lo he leído, me lo ha dicho un compañero, profe de lengua) que en él vas a encontrar erratas, a pesar de haber pasado por correctores profesionales. Mi novela se la ha leído mi mujer y ha encontrado algunos fallos; me la he leído yo tres veces, y todas ellas he sacado fallos (aunque en la última eran detalles de estilo, más que otra cosa); pero seguro que alguno ha quedado.

Aun así, si obviamos el hecho de que, a pesar de todo, se me habrán escapado erratas, ese no es tampoco mi mayor miedo. Al no haber pasado por un “filtro de calidad” editorial, no sé si mi estilo de escritura, mi expresión, es “legible”, “entendible” o, incluso, “digna”. Sí. Ese es el problema. ¿Soy “digno” de que me lean? ¿Soy “digno” de que mis conocidos se hayan gastado su dinero, y su tiempo, en algo que tal vez no pueda llamarse “libro”? ¿Y si no es más que una prosa tosca sin valor literario? ¿Y si la historia no tiene ni pies ni cabeza?

Por eso, precisamente, la pregunta que hago a quienes se lo han empezado a leer es: “¿te parece un libro de verdad?”. Ese es mi gran miedo. No pretendo que este libro se convierta en un clásico de la literatura universal; y sé que hay mucho que mejorar de cara al segundo. Pero creo que eso es algo normal (estoy seguro de que Miguel Ángel, antes de hacer El David, hizo alguna que otra chapuza). Bueno, no lo creo, lo tengo claro, ya que solo con la experiencia que fui cogiendo a lo largo de la escritura de este, al terminar, tuve que reescribir alguno de los primeros capítulos, porque me parecía que el estilo era muy distinto.

Por ahora, quienes han empezado, me dicen que sí, que lo están leyendo a gusto; así que poco a poco voy perdiendo ese primer miedo. Sé que, como ocurre con todos los libros, habrá a quien le guste, y a quien no; pero más allá de la cuestión de si la temática o la trama le resulta a uno interesante, me gustaría quedarme con la sensación de haber sido capaz de desarrollar una historia coherente, bien narrada, y que guste a quienes la lean (no a todos, porque es imposible, pero al menos a quienes esta temática les agrada).

Si has llegado hasta aquí, y has leído el libro, me gustaría que me dejases un comentario indicándome tu opinión (y si te ha gustado y me pones una buena reseña en Amazon, mejor que mejor, ya puestos). Y si no lo has leído, te invito a que eches un vistazo, aquí mismo, a los (casi) tres primeros capítulos y veas si te gusta.

¡Gracias!